Y liquidándolas en la facultad. En una “apasionante” clase de Análisis de Balances estamos liquidando empresas, una tras otra, acabando con su personalidad jurídica con sangre fría. Y pensar que las empresas tienen crecimiento orgánico y todo, y nosotros las liquidamos sin remordimiento alguno.
Aunque algunas empresas se lo merecen.

y cuando hayamos talado el último árbol, agotado el último río, extinguido la última especie… nos daremos cuenta de que el dinero no se puede comer. (Una camiseta que me compré en el Iguazú dice algo así… y es la puñetera verdad)
PD. ¿Habéis hecho el ingreso este mes? no, no, yo no me como el dinero, ya se lo come mi banco antes … jaja, qué cosas…