Como buen estudiante, doy comienzo a mi época de estudio. El resto de mis funciones pasan a stand by. Simplemente, comer, dormir, estudiar. Momentos de frustración se liberan jugando al GTA Vice City, y el número de tilas ingeridas en esta época aumenta significativamente. De una tila doble los días que no podía dormir, a una tila triple todas las noches, a cosa de las 23:30, para estar arriba a las 8:30 cual lechiga, fresco y con ganas de más estudio.
La vida del estudiante es sencilla, divertida y fácil. Pero definitivamente, es una putada tres veces al año, una por convocatoria de exámenes. Pocos son los afortunados que sólo tienen dos.
Pero alabados sean aquellos que sufren septiembre, pues de ellos será el reino de los sobresaliente.
