Muy buen vídeo minimalista… sí señor. Y la música del estilo. Ah, Ratatat…
Un barbol en el mundo…
Muy buen vídeo minimalista… sí señor. Y la música del estilo. Ah, Ratatat…

Luz tenue
Siempre que me acuerdo de aquél año que pasamos
ya no es importante que te hubieras suicidado
apartándome a mí a un lado
sin haber sido invitado,
sin dejarme ni una nota.
no estamos muertos esta vez
estamos muertos otra vez
estamos muertos otra vez
estamos muertos otra vez
Y la pregunta es: ¿Por qué hacían canciones tan rematadamente buenas? Es que todas sus canciones tienen la virtud de tocar el botoncito de la maldita emoción.
A petición de Mr. Watling, hoy hablaremos del neoclasicismo. Eso sí, en lo que a música se refiere, nada de cuadros, ni pixeladas varias.
Hoy, historia de la música “for dummies”
Elegimos una obra al azar del neoclasicismo. El autor no es tan al azar, porque de Mozart casi no salimos. Vale, hay más, pero si hablamos de neoclasicismo, hablamos de Mozart.
Bueno, no tal al azar la obra, un máxime representante de esta tediosa y ordenada época es cualquier sonata de las 12 que nuestro amiguito prodigioso compuso (y más adelante fueron empleadas para torturar a jóvenes e inocentes estudiantes de piano).
Y nos damos cuenta de que las obras neoclásicas (aunque sólo escuchemos el primero movimiento, y por tanto el tedioso Allegro en Do Mayor), son un simple y perfecto ejercicio de armonía.
Entonces, es tan sencillo como elegir una tonalidad, seguir unas normas y componer (no estoy quitando mérito al neoclasicismo). Pero es música “agradable” de escuchar (aunque a mi a veces me parezca un tanto pedante). Al fin y al cabo la armonía es:
Como otras disciplinas humanas, el estudio de la armonía presenta dos versiones: el estudio descriptivo (es decir: la observación de la práctica musical) y el estudio prescritivo (es decir: la transformación de esta práctica musical en un conjunto de normas de supuesta validez universal)
* Fuente: Wikipedia
La cosa, es que llego un momento en el que las “normas” se acabaron, y se llegó a decir que “todo estaba escrito”.
Pero entonces apareció nuestro amiguito Beethoven, Ludwid van Beethoven, que empezó a hacer cositas diferentes, dejando a todos los de la época ojipláticos, y con la boca cual hangares privados (es decir, mandíbula batiente en apertura máxima con desencaje).
Vemos como este movimiento de esta sonata todavía es un poco neoclásico, y no estamos entrando en el romanticismo puro. Al fin y al cabo, este hombre se encargó de realizar la transición del neoclasicismo al romanticismo.
Y ya pasamos al máxime del romanticismo, escuchando el famoso movimiento de Claro de Luna. Y son sonidos nuevos, y gana la expresión al orden. Más desgarrado, más sentido. ¿Sordera? A tanto no llego, no sé en qué año exacto comenzaría este señor con su sordera, pero sinceramente, nos enseñó que hay que salirse de las normas para destacar, a veces.
Otro día prometo un Flashback musical con el barroco y el neoclasicismo, o puede que con el renacimiento, que hay veces, que aunque me pese decirlo… “Como mola Vivaldi”
Y como puede cambiar una canción en función de la voz, del instrumento.
Uno de mis covers favoritos de “The dream of Evan + Chan” de Dntel, ahora con harpa, y una voz diferente.
Curiosamente, la canción se torna más melancólica. Y esta interpretación es mucho más lenta. Diferente, aunque diga lo mismo. Los mismos acordes, la misma melodía. Para que luego aparezcan los “neoclásicos” diciendo que la expresión no importa.
Últimamente, todo lo neo me aburre, neoliberal, música neoclásica…
Tanto estudiar bolsa, tanto estudiar acciones y mercados secundarios… tanto fastidiar con mercados perfectos e imperfectos, para que luego al final acabemos haciendo una comparación del Ibex35 con la evolución de mis plaquetas…
Que obviamente no voy a ponerme a saltar encima de la cama bailando CUT//COPY, mientras la enfermera intenta sacarme sangre, la auxiliar me toma la temperatura y el celador me intenta llevar en sala de ruedas a que me hagan un TAC mientras yo me NIEGO en redondo a no ir de ningún otro modo que no sea andando… mientras, la jefa de enfermería pone una cara de… ¿!¿!¿COMO PUEDES SER CAPAZ?!?!?
Tan feliz con tan poco… pensemos que esto es mucho mejor que el hotel “Todo Incluído” del viaje fin de estudios… al fin y al cabo este tiene más cosas incluídas… atracciones emocionantes, como pruebas de diagnóstico por imagen, y en vez de ron, medicamentos…
¿Qué más puedo pedir?
NADA
Estoy a 95.000 plaquetas de obtener el alta. Realmente no se está tan mal aquí, al fin y al cabo uno termina por acostumbrarse al olor a estéril del hospital, y disfruto de mi ventana con orientación norte y vistas al campus. Realmente no se está tan mal.
Que estaría mejor en casa, cierto es… muy cierto, pero que hay que tomarlo con paciencia también. Al fin y al cabo, puedo cerrar los ojos y pensar que la brisa que entra por la ventana es del Castañar, y no de Salamanca. Puedo pensar que la comida es hecha por mamá, y no está en bandejas enormes.
Además, con una vía metida en la mano no podría tocar el piano… y la idea de afeitarme e inundar el lavabo de sangre es cuanto menos espeluznante.
Espeluznante y ratificante. Ratificante sin G, obviamente, todavía, por muy paciente de hematología que sea, no soy un gran fan de la sangre.
A decir verdad, dicodina no estoy tomando, pero por estilo, y usarla a modo de recurso literario, la nombro dichosa, al igual que nombro pletórica a la plaqueta.
Día ni se sabe en el hospital. Como todas las mañanas, algún vecino desalmado pone los 40 a todo volumen, e inunda el pasillo del correspondiente pachangueo.
Asumiendo las rutinas asociadas al hospital clínico de esta Charra Ciudad. Habitaciones dobles no tendrá, pero las enfermeras y auxiliares son un millón de veces más encantadoras que las de la Pijísima Trinidad. Que de pija tiene poco, al fin y al cabo, me derivaron aquí, con mis pocas plaquetas.
Si la palma, mejor que lo haga en lo público
No sé porque me imagino al médico haciendo ese comentario. Los pijos no se arriesgan. Aunque claro, bien pensado… hum, interesante, porque me han mandado al hospital con el mejor equipo de hematología de España. Puede que tengan algo de criterio, a parte de habitaciones individuales y teles de plasma en las habitaciones.
Y post pachangueo, vienen las enfermeras a sacarme más sangre… por variar. Seguimos con las pruebas del día… dentro de poco tocará el TAC y el Escaner… ayer el aspirado de médula super pija (ósea) y la prueba del aliento. Eso sí, el hemograma diario no me lo quita nadie… al menos mi gotero tiene puesto un grifito que se abre y cierra a necesidad. Método de alimentación ideal para vampiros.
Gran reserva del 86, hum interesante color, algo escaso en plaquetas…
En fin, cosas de la PTI que tengo, es decir… Púrpura Trombocitopatica Idiopática, resumiendo, mi sistema inmunitario se está cepillando a mis pobres plaquetas.
Y no veas la gracia que me hace, lo mejor es que estoy como siempre, pero en el hospital. Ayer soñé que iba a casa… pero me da que tengo con corticoides para una semana, hasta alcanzar valores de 20.000 mm… en vez de las 1.000 mm. que tengo.