Y pasamos a una nueva etapa de mi vida. En un simple pestañeo han pasado miles de cosas, y vuelvo a casa.
Sé que de modo temporal, pero vuelvo a casa, con cajas de cosas, y cofres de recuerdos, pues, al fin y al cabo, los tesoros siempre se almacenan en cofres.
Después de 2 años en San Vicente, y otros cuatro en Escuelas Viejas, soy consciente de lo que cuesta dar ese paso. Pasamos de la adolescencia, y llegamos a la universidad, sin darnos cuesta.
Pero cuando la universidad se acaba, ya somos conscientes de lo que somos, de lo que hay, de que existimos.
Y nos aferramos a todo, no tenemos ganas de dejar aquello. Pero de golpe, te ves, cerrando la puerta de casa, dejando tus llaves dentro.
No ha sido porque las hayas olvidado, ya no es tu casa.
Se acabó eso de tener dos casas, estás sólo, frente al mundo.
0 Respuestas a “Residencia habitual: Béjar”