Los periodos de crisis suenen ser los de mayor intensidad creativa en mi mente. Estamos en crisis, y la gente no viene a sacar dinero, ni a pagar cosas. Los cheques se descuentan y no se aguanta el vencimiento. Esto es bueno, porque en plena crisis económica yo puedo postear desde aqui.
Lo malo, la corbata naranja me está apretando, y cada día estoy más seguro de no querer este trabajo, pero las cosas no están muy allá, como para andarse con florituras. De todos modos, cualquier trabajo que implique el uso de traje a diario, no me gusta. Yo, acostumbrado a ir arrastrado… a camisetas que son amenazadas de un futuro dedicado a la recogida de polvo… traje y corbata.
Ponerme yo el traje a diario, es como, no sé… coger a un perro y ponerle un jersey a diario. Se puede hacer, pero el pobre acaba harto. Además, me repugna la idea de estar sentado en una mesa, y en un futuro, vendiendo plazos fijos a ancianillos, y firmando hipotecas basura.
Levanto la vista, y presto atención… y están en plena explicación, porsupuesto a un viejo, de la diferencia entre el TIN y el TAE. ¿Por qué no explican que el TAE es la rentabilidad absoluta que el banco le saca a la operación? (eyyy que eso se tiene que matizarrrr, lo seeeee)
Vende plazos, abre cuentas, plan de pensiones y una hipoteca. Confirma tarjetas, vende tarjetas. Esto más que una oficina, parece un supermercado de productos financieros. Cualquier día harán una tarjeta de descuento, 3×2 en hipotecas.
Creo que debería intentar entrar en google, o qué se yo.
