no estamos muertos esta vez
estamos muertos otra vez
estamos muertos otra vez
estamos muertos otra vez
Y la pregunta es: ¿Por qué hacían canciones tan rematadamente buenas? Es que todas sus canciones tienen la virtud de tocar el botoncito de la maldita emoción.
He puesto el itunes… y a comenzado el aleatorio, otra vez… y por variar, a las 3 canciones ha aparecido una de los piratas… como siempre.
Y no sé por qué extraño motivo, esta vez he interpretado de otra forma la canción de “Promesas”. La verdad, que hay veces que no me dejo de sorprender a mi mismo… o mi consciente a mi subsconsciente… o tal vez sea el subsconciente el que sorprende a mi consciente… da igual. La cosa es que me sorprendo.
Según qué épocas del año, realmente, qué época de mi vida… interpreto las cosas de forma diferente. Ahora, 22 recién cumplidos, y Promesas ha pegado un giro drástico. Y lo mismo ha ocurrido con otro temas. Naive de The Kooks, otro cambio drástico en mi forma de pensar… más que pensar, en mi forma de interpretar la canción, para ser correctos, la letra. Interpretar la canción, según tiquismiquis elitistas tipo conservatorio (ainsh… 7 años de…) interpretar sería tocar.
Me hago cada vez más mayor… no sé si será que maduro, o qué será en la realidad… pero bueno, es ley de vida.
J.M. Keynes, uno de los principales economistas en la historia mundial. Si a este hombre se le hubiera hecho caso, el curso de la historia hubiera sido muy diferente.